Caninos con poderes curativos

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Foto cortesía de: Pixabay.com

Después de la masacre perpetrada por un muchacho de veinte años en la Escuela Primaria Sandy Hook en Connecticut, Estados Unidos, en diciembre de 2012, donde 20 niños y seis adultos fueron asesinados, los padres de los niños sobrevivientes se preguntaron cómo podrían ayudar a sus hijos a superar al trauma psicológico de haber sobrevivido al que fue el segundo tiroteo más mortífero en ese país. Pequeños, ajenos de la maldad que reina en el mundo, que fueron testigos del vil asesinato de sus amiguitos y compañeros de clases.

El consuelo llegó poco tiempo después del atentado, cuando fueron llevados nueve Golden Retrievers a interactuar con las víctimas. Los resultados fueron increíbles, un chico le contó a uno de los perros exactamente lo que había sucedido en su aula de clases de la escuela primaria el día del tiroteo, una pequeña niña que no había podido hablar desde el atentado empezó a comunicarse con su madre luego de haber adoptado como mascota a uno de estos perros. También hubo adolescentes que comenzaron a abrirse y discurrir su miedo mientras acariciaban a los animales.

Un estudio científico de la Universidad británica de Goldsmiths descubrió que quizá los perros pueden sentir el dolor de sus amos más aún que otro ser humano y los canes sienten la necesidad intuitiva de consolar y mimar. En el experimento pidieron a un grupo de personas simular llanto y a otro grupo de personas hacer sonidos extraños. Los perros de diferentes razas se acercaron a las personas que lloraban buscando formas de mitigar el dolor, como lamiendo e intentando consolar. Los investigadores pudieron concluir que la respuesta de los caninos no se debía a la curiosidad sino a la necesidad de hacer sentir mejor al humano.

Esta investigación solo apoya a muchas otras organizaciones alrededor del mundo que afirman que los perros son terapéuticos. Según la psicóloga Debbie Custance “Los perros son criaturas sociables que nos responden con mucha sensibilidad, y parecen responder a nuestras emociones”.

En Estados Unidos y otros países de América se ha visto un importante incremento en la demanda de perros terapeutas, caninos que reciben entrenamiento para prestar ayuda psiquiátrica para aquellas personas con discapacidades mentales, los perros de apoyo emocional, que dan consuelo a personas con discapacidades y los perros de terapia, que ayudan a grupos grandes, usualmente llevados a los hospitales para confortar a los pacientes. También recientemente se dio a conocer la ayuda que los caninos pueden brindar a los militares en el caso de estrés postraumático.

En muchos hogares las mascotas son un integrante más de la familia, varios estudios han comprobado que el cerebro de las personas reacciona de la misma manera que lo haría hacia un niño propio, lo que no pone en duda el estrecho vínculo que sentimos con nuestras mascotas.

Acariciar a nuestra mascota puede ayudar a regular la tensión arterial, provoca la disminución de la ansiedad, sus gracias nos hacen reír, disparando una serie de hormonas relacionadas con la felicidad, como la oxitócica, endorfina y dopamina.

Las mascotas, bien sea un perro u otro animal, aumenta la longevidad y mejora nuestra calidad de vida.

 

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