Como afectan los cambios de estación al cuerpo

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Foto cortesía de: Pixabay.com

No hace falta mirar el calendario para saber cuándo hemos cambiado de estación, con solo prestar un poco de atención a nuestro alrededor sabremos en que estación nos encontramos. Al llegar el otoño las hojas se caen de los árboles, en invierno las montañas se llenan de nieve, la primavera nos deja unos paisajes preciosos con la floración de las plantas y el verano con su temperatura, hace que queramos pasar más tiempo en el agua. Pero estos cambios no solo afectan a la naturaleza, también al 30% de las personas.

Este proceso se denomina Trastorno afectivo estacional, una persona suele sufrir síntomas de depresión debido a que las horas de luz son menores y la llegada del frío. Esto ocasiona cambios hormonales, produciéndonos así, tristeza, irritabilidad, astenia, ansiedad, cansancio físico, cambios de sueño, aumento del apetito, etc. Normalmente se suele dar más en personas adultas, mayormente mujeres, que en niños y adolescentes.

Este trastorno se suele dar más en otoño y en invierno, ya que en la primavera y el verano pasa todo lo contrario, las personas se sienten más alegres, más activas y más positivas con la llegada del calor y el aumento de la luz solar.

Según investigaciones, la clave de que nos ocurra esto, es debida a dos hormonas que tenemos en nuestro cuerpo, la Melatonina y la Serotonina.

La función de la melatonina es regular los ciclos de sueño y su secreción aumenta por la tarde y disminuye cuando sale el sol, por lo tanto nos sentimos más cansados a lo largo del día. Y por el contrario, la serotonina aumenta cuando nos exponemos a la luz solar, alcanzando los niveles más altos en verano, provocándonos así desequilibrios en nuestro estado de ánimo.

Para superar este proceso se recomienda llevar una alimentación y hábitos saludables, practicar ejercicio de forma periódica. Y si te gusta la naturaleza, realiza actividades que te permitan disfrutar de cada época del año por muy oscura y fría que sea, como pasar un día en el campo viendo esos paisajes anaranjados que nos proporciona el otoño o bien ir a esquiar en el invierno.

Con una actitud positiva y un poco de paciencia, lograras que los cambios estacionales te afecten en menor medida.

 

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

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