El trillado papel de ser la otra

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Foto cortesía de: Pixabay.com

Desde tiempos inmemoriales la infidelidad está instituida en la sociedad, obviamente la masculina se encuentra más aceptada que la femenina, pero ambas coexisten. La cuestión estriba en que la mujer ha tenido siempre las de perder si se encuentra envuelta en un triángulo amoroso, bien sea ella la casada o la tercera en discordia.

El papel de la amante ha sido satanizado, con diferentes adjetivos que van desde el típico “rompe hogares” hasta la comparación con animales caninos y canidos vulpinos (quienes por cierto no tienen la culpa de esta conducta femenina). No obstante, para suavizar este arquetipo que se les ha impuesto, las amantes suelen excusarse en “él no la quiere”, “se va a divorciar” entre otros clichés más que conocidos.

Pero ser “la otra” puede implicar una serie de desventajas que debes analizar. Según, Mario Guerra, coach y psicoterapeuta existen múltiples razones para pensarlo antes de ser la “querida” de un hombre casado:

No te acompañará en los días especiales: Acostúmbrate que en cada ocasión especial no estará contigo, tú la pasarás sola probablemente muy nostálgica, mientras él estará en otras ocupaciones donde ni tendrá tiempo de extrañarte.

No puede comprometerse: Simplemente olvídate de cualquier promesa, él ya tiene un compromiso con SU ESPOSA, por lo tanto cualquier juramento que pueda hacerte tiene un solo destino: El vacío.

Estás perdiendo literalmente tu tiempo: Debes recordar que los años pasan, y cada día que pases inmersa en esta relación sin futuro se traducirá en pérdida, sé que a esta altura estarás pensando que todo es aprendizaje, que siempre se gana algo en cualquier relación, etc., pero odio bajarte e la nube y decirte: Sí, estás perdiendo tu valiosa vida en algo que nació con fecha de vencimiento.

Recibe las sobras: Él tiene la mayoría de sus necesidades cubiertas con su familia y su verdadera vida, tú sólo recibes lo poco de su tiempo y atención que le queda.

Arruinas una familia: Sé que quizás pensarás yo estoy soltera no tengo nada que ver con eso, pero te recuerdo que eres cómplice de esa traición, quieras o no cargas con parte de la responsabilidad. La herida que se abrirá en esas personas (esposa e hijos) que forman parte de su entorno no es necesaria.

Si una hombre no está satisfecho con su matrimonio, tiene derecho de rehacer su vida, pero ser deshonesto y buscar una relación foránea antes de poner las cosas claras en su vida no habla bien de él, por lo tanto no es lo suficientemente confiable para compartir contigo. Piensa primero en ti y valórate mucho más como la mujer maravillosa que eres, recuerda en el mar hay muchos peces… y libres.

Fuente: salud180.com

 

 

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